domingo, 29 de diciembre de 2013

Nos dan las 6.

Otra vez igual
Esta vez todo distinto.
Entraste, por donde saliste un día, con billete de ida y dos de vuelta.
Pero esta noche todo vale,
Soy tuya hasta que den las seis.
Después no soy de nadie. Tú de quien sabe.
Pero esta noche todo vale,
Somos tregua, somos carne.
Yo me pierdo en tus mares.
Tú erupcionas el volcán de mi existencia,
Creo que me estas rompiendo,
Pero esta vez no por dolor, ni miedo.
El único remedio es agarrarte del pelo.
Ahora empieza el juego.
Respiro de tu aliento, parece que muero.
Cojo aire.
Desnúdame primero
Quítame la ropa luego.
Vuelvo a amarte, vuelvo a quererte
Vuelvo a tenerte
Sólo hasta las seis.
Ahora tú, quiéreme mucho
Aunque sea mal y a ratos
Pero ámame mucho.
Sólo hasta las seis.
Llámame lo que quieras,
Aunque prefiero serlo.
Muérdeme, así
Más fuerte, márcame
Para cuando den las seis
Sepa que no fue un sueño,
Y quizás dentro de poco tiempo
Te eche de menos.
Y volvamos a sernos nuestros,
A inventarnos de nuevo.
Y volvamos a querernos,
Pero sólo hasta las seis.
O quizás un poco más, al fin y al cabo,
Esa noche todo vale amor.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Lo que no pica, duele.

'Come what may, I will love you until my dying day.' Moulin Rouge.

Hoy he recordado la primera vez que nos vimos, ¿recuerdas? ¿Recuerdas cuando nos conocimos?
Me mirabas con los mismos ojos que ahora, y yo no me daba cuenta. Y lo primero que hice, antes de darte dos besos, de decirte mi nombre, o incluso de mirarte detalladamente, fue pedirte un abrazo.
Me mostrabas una sonrisa tímida, como si tuviera miedo de que la sacara a bailar aquella noche, en aquel momento.
Jamás me hubiese imaginado que te convertirías en el amor de mi vida. Y ahora me hacen falta más vidas para amarte como lo hago.
Me enamoré de ti aún sabiendo que jamás sería recíproco. Consciente de tus heridas. Yo sólo quería lamerlas, y quedarme a vivir dentro de una de ellas.
No se echa de menos lo que no se ha tenido. Yo te tuve entre mis brazos. Te tuve encima, te tuve debajo. Yo te besé bailando de lado a lado. Y no sabes como te echo de menos ahora.
He perdido la cuenta de los días que llevo sin rozarte los labios. A veces me dan ganas de salir a buscarte, de colarme por tu ventana. De hacerte poesía mientras sueñas, de quererte mientras duermes. En silencio, sin que adviertas mi presencia. Y besarte la frente. Y decirte que todo es un sueño si te desvelas.
Si me dieras una oportunidad, a pesar de tus heridas. Prometo que yo las sanaría. Hacer de cada día algo inesperado como nuestro primer abrazo. Amarte de todas las maneras posibles. Quererte en todos los tiempos verbales que se puede.
Aún no entiendo, ni entenderé, como alguien fue capaz de hacerte daño al tenerte. Que teniendo lo que yo más deseo, se atrevieron a romperlo. Y en el fondo entiendo que ya no quieras entregar tu corazón a nadie.
El mío dejó de serlo desde el primer beso. Te pertenece, siempre lo hará.
Pase lo que pase, no dejará de ser tuyo.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Fin.

A veces yo misma me pido olvidarte.
Que mi cerebro ya está cansado de tu recuerdo.
Y tu ausencia no hace más que lastimarme.
Esta noche me voy a permitir huir,
darte de lado, y simplemente dormir.
Esta noche no hay sitio para ti.
Voy a hacerme una bola en la cama,
olvidarme de todo y todos
hoy sólo quiero un poco de calma
Dejar atrás mi corazón roto.
En estos versos descarados,
no te pido caricias, ni abrazos.
No te pido contar estrellas,
Ni besos
Ni noches enteras.
Tampoco pido ser tu mundo,
aunque sólo sea por un segundo.
En estos versos destrozados,
Sólo pido que tu recuerdo
Quede apartado.
Tengo de fondo la quinta sinfonía de Beethoven,
A juego con mi alma.
Que pena que no hayas tenido cojones
para quedarte incendiando mi espalda.
Pero hoy se acabaron los celos,
no quiero seguir en tu juego
en el que yo siempre salgo perdiendo.
No es por dignidad ni orgullo,
eso lo perdí hace mucho.
No es porque ya no te quiera,
sigo siendo tu pequeña.
Simplemente estoy cansada
de ser protagonista en este drama.
Donde yo muero de dolor,
Y tu ni siquiera sabes de este amor.

Amor 2.0

No quiero escritor, ni poeta,
no quiero canción
si a los dos días vas a hacer la maleta.
Quiero amor,
sin fechas ni compromiso.
Sin celos ni ataduras.
Sólo inocencia
y un poco de locura.
Quiero salir,
quiero viajar,
agarrada de tu mano,
y ver el mar.
Hacernos olas, hacernos tempestad.
No quiero reproches,
no quiero inseguridad,
Quiero serte noche,
Sobrevolarte, serte tormenta.
Serte catástrofe.
No quiero tú, ni quiero yo.
Quiero un nosotros.
No quiero te quieros con la boca.
Prefiero verlo en tus ojos.
Sólo quiero perderme,
y dejar de buscarme.
Que esta noche sólo quiero
unos pies que en vez de pisar,
bailen.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Un hombre sin tu nombre.

"Porque el amor cuando no muere mata. Porque amores que matan nunca mueren." J. Sabina.

Cuantos poemas intentando explicar qué es el amor. Cuantas frases diciendo lo mucho que duele. Cuantas palabras bonitas dirigidas al amor de nuestra vida.
Plasmar los sentimientos en papel mientras el lápiz baila lento pero sin detenimiento, es más fácil después de respirar tu aliento.
Cómo rimar palabras sin haber paseado por tu espalda. Cómo pueden hablar de dolor, los que no se han llevado tu olor a su habitación después de hacer por última vez el amor contigo. Y llorar un mar de lágrimas saladas sin haber sido amada.
Cómo escribió Salinas La voz a ti debida, sin haber escuchado la tuya.
A quién le diría Bécquer Poesía eres tú, sin haber visto tu sonrisa.
A quién le escribiré yo, cuando tu memoria caiga en el olvido, 
después de haberte perdido.

martes, 17 de diciembre de 2013

Mejor contigo.

Lo que me sorprende de Neruda es que escribió 20 poemas de amor sin haberte conocido. Tenías mala letra, como la de los poetas, y veinte versos en la espalda. Lunares los llamabas. Yo te vi de lejos, y creí que eras verso. Pero al mirarte de cerca, me equivoqué. Tus labios eran metáfora. Tú, poesía. 
 Y yo, yo soy ese cubito de hielo que te besa la nariz cada vez que bebes de tu ron. Derritiéndome lento mientras espero que me des otro sorbo. Mientras espero volver a rozar tus labios, y parte de mí se mezcle con tu saliva. Hasta no poder diferenciar qué es quién. 
 Yo paseando por tu lengua, tu lengua recorriendo el filo de mis labios. Mis labios rompiéndose por tus huesos. Tú rompiéndome por dentro. Maldito trabalenguas que me lía (contigo). Bendita lengua tuya.
 Me tocan y corto de lo rota que estoy. Me tocas y me vuelves a curar. Lo malo viene cuando en cada mirada me salvas más veces de las vidas que tengo. Lo jodido es cuando superas todos los límites y me salvas la vida más de las veces que la pierdo. Que si el tiempo todo lo cura, date prisa que yo llevo mucho sin ti. Y no quiero curarme, quiero que me salves. 
 Tengo el corazón vestido de luto, y cartel de no molestar. Tengo las piernas cerradas bajo candado por reforma. Y no tengo llave. La perdí en uno de los laberintos de tus sábanas. Tendría que ir al menos a recuperarlas. Pero si vuelvo, me querré perder yo. Y ya estoy bastante perdida en la vida como para volver a perderme en tu cama. Ambos queríamos saltar. Yo de cada uno de tus precipicios, tú de la repisa de cien habitaciones distintas. Salté y me destruí. Yo solita, como una niña mayor. Y amo mis heridas como un día amé la causa. Como hoy día, envidio todo lo que miras. 
 Dicen que está la noche preciosa, pero en mi habitación está lloviendo. Me hablan de lluvia como si no la llevara dentro. Y lo que quiero es sobrevolarte. Serte tormenta. Serte catástrofe. 
 Íbamos. Veníamos. Nos quedábamos. Nos queríamos. Nos olvidábamos. Nos odiábamos. Nos amamos. En cualquier caso, nos matábamos a besos, y como dolía. 
 Incendiabas mi espalda, y así, quien no iba a querer jugar con fuego.

Tócame.

Tus manos tocaban mi espalda,
mi boca colgaba de tu cuello.
Esa noche yo fui tu guitarra,
esa noche tu fuiste tu cielo.
A mi me encantaba mirar la constelación
de cada lunar de tu pecho.
Tú hacías de mí perfecta melodía,
mientras yo me enredaba en tu pelo.
Y es que jamás vi algo más bello,
que tus labios besando mi barriga.
Jamás vi algo tan perfecto 
que lo que tú estabas haciendo con mi vida.

Te creo mío.

Estoy acariciando cada estrella 
de tu espalda.
Lunares las llamas.
Mas yo veo cielo infinito 
cuando duermes conmigo.
Ven, congélame este amanecer,
hazle entender al tiempo 
que tu hogar ahora es mi pecho.
Ven, arde como fuego en mi pelo,
prende la pasión en mis manos,
mi boca y mi cuerpo.
Me apeteces.
Te pertenezco.
Déjame caer en tus redes.
Observa el sol naciente en mi cabello.
Soy tuya amor, 
déjame saborearte mío. 

Una más.

Regálame otra noche.
Regálame un amanecer en tus sabanas.
Quédate en silencio,
luego di que me amas.
Como si no hubiese pasado nada,
te espero con las piernas abiertas
por si quieres darme un abrazo.
Te espero callada, 
diciendo te quiero en cada mirada.
Miradas que duelen,
miradas que matan.
Miradas que salvan.
Que atraviesan el cuerpo,
que atraviesan el alma.