'Come what may, I will love you until my dying day.' Moulin Rouge.
Hoy he recordado la primera vez que nos vimos, ¿recuerdas? ¿Recuerdas cuando nos conocimos?
Me mirabas con los mismos ojos que ahora, y yo no me daba cuenta. Y lo primero que hice, antes de darte dos besos, de decirte mi nombre, o incluso de mirarte detalladamente, fue pedirte un abrazo.
Me mostrabas una sonrisa tímida, como si tuviera miedo de que la sacara a bailar aquella noche, en aquel momento.
Jamás me hubiese imaginado que te convertirías en el amor de mi vida. Y ahora me hacen falta más vidas para amarte como lo hago.
Me enamoré de ti aún sabiendo que jamás sería recíproco. Consciente de tus heridas. Yo sólo quería lamerlas, y quedarme a vivir dentro de una de ellas.
No se echa de menos lo que no se ha tenido. Yo te tuve entre mis brazos. Te tuve encima, te tuve debajo. Yo te besé bailando de lado a lado. Y no sabes como te echo de menos ahora.
He perdido la cuenta de los días que llevo sin rozarte los labios. A veces me dan ganas de salir a buscarte, de colarme por tu ventana. De hacerte poesía mientras sueñas, de quererte mientras duermes. En silencio, sin que adviertas mi presencia. Y besarte la frente. Y decirte que todo es un sueño si te desvelas.
Si me dieras una oportunidad, a pesar de tus heridas. Prometo que yo las sanaría. Hacer de cada día algo inesperado como nuestro primer abrazo. Amarte de todas las maneras posibles. Quererte en todos los tiempos verbales que se puede.
Aún no entiendo, ni entenderé, como alguien fue capaz de hacerte daño al tenerte. Que teniendo lo que yo más deseo, se atrevieron a romperlo. Y en el fondo entiendo que ya no quieras entregar tu corazón a nadie.
El mío dejó de serlo desde el primer beso. Te pertenece, siempre lo hará.
Pase lo que pase, no dejará de ser tuyo.
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