martes, 14 de enero de 2014

A fin de cuentas no, de existencias.

Me he puesto ha escribir cuanto te echo de menos. De nuevo. Y casi me ha dado asco.
Claro que te echo de menos joder, no dejo de demostrarlo. En cada cosa que hago, cada paso que doy, cada inspiración con su maldita espiración consiguiente.
Y me doy asco.
Tengo tu recuerdo rozándome la espalda cada vez que me recojo el pelo. O tal vez sólo sea un escalofrío. O mis ganas de matarte a besos.
Supongo ahora vendría la parte en la que te pido que vuelvas, o me rebajo para pedirte una noche más. Un rato besándote la sonrisa, o cinco minutos más entre tus brazos. Como quien le pide cinco minutos más al despertador.
Y no es que ya no me apetezca, es que estoy tan cansada amor.
De tus medias sonrisas, que dicen ven y me echan cuando intento rozarlas.
De tus miradas que me dicen te quiero pero no.
De tu vaso medio lleno que me está vaciando a mí.
De tu todo a medias, que es lo que me completa.
Todo lo que a mi me sobra si tu no estás.
Y es que desde que te fuiste me sobra la mitad de la bombona al ducharme. Y la cama se me hace tan grande.
Me sobra la mitad de cada cena, la mitad de la manta.
La mitad de todo, la mitad de nada.
Y podria seguir así, pero me harían falta folios. Y ganas.
Y estoy tan cansada amor. Que prefiero dormir, y pensar que tu también estas pensando en mí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario